Qué es overclockear un PC y cuáles son los mejores procesadores para el overclocking

Qué es overclockear un PC y cuáles son los mejores procesadores para el overclocking

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¿Está pensando en overclockear un PC? Primero de todo, hay que explicar que el término overclock hace referencia a una técnica que lleva utilizándose desde hace años cuya finalidad última es tan simple como exprimir el máximo potencial del procesador de un ordenador. De tal manera que aumentando se aumenta frecuencia de funcionamiento hasta alcanzar su máximo rendimiento y capacidades.

Es una técnica ciertamente arriesgada y que puede acabar con su ordenador si no sabe manejarla de la manera correcta, ya que el aumento de frecuencias se traduce en un aumento del consumo de energía, así como un gigantesco aumento de las temperaturas internas de la CPU. La cual puede acabar literalmente derritiéndose, por lo que requiere de un conocimiento bastante considerable sobre cómo llevar una refrigeración optima para usarla.

No podemos olvidar que el origen de todo esto viene con la salida al mercado de los procesadores Intel Core de 2º y 3º generación, que eran capaces de incrementar su valores simplemente tocando el multiplicador. Algo muy apreciado por novatos en la temática, y es que en el mundo del gaming muchos han seguido aferrados a estos modelos hasta no hace mucho debido a esta gran facilidad de overclockear un PC sin necesidades de modificar el voltaje necesario (fuente de alimentación).

Se ha batido el 4º récord del mundo en velocidad de procesamiento

En este sentido, una noticia de hace un tiempo confirmaba que se había conseguido batir el 4º récord del mundo en velocidad de procesamiento. En ella se informaba de que se consiguió alcanzar la increíble cifra de 7,2 GHz con un procesador Intel Core i7-3770k, un modelo que tiene unos 10 años de edad. Curioso, ¿verdad?

Además, otro dato interesante sobre este tipo de récords es que 17 de los 20 primeros puestos logrados en términos de velocidades máximas alcanzadas pertenecen a procesadores AMD, donde destacan sobre todo aquellos que poseen una arquitectura de tipo Bulldozer y Vishera (para ampliar información sobre AMD, lea este artículo sobre CPU para gaming).

Para tener una referencia, en la actualidad la velocidad media de un ordenador estándar está en torno a los 3,5 o 4 Ghz, donde el modelo más potente existente en ell mercado es el Intel Core i9-10900K que alcanza los 5,3 GHz.

Overclockear un PC: ¿están preparados los procesadores modernos?

Por tanto, la pregunta que nos planteamos para Overclockear un PC hoy es obvia: si los procesadores de antaño han demostrado siempre una gran capacidad de overclock, ¿qué les ocurre a los actuales? ¿Están preparados? ¿Por qué no salen noticias con ellos si en principio aportan un mayor rendimiento?

Es completamente cierto que las CPU modernas funcionan a mayores frecuencias de fábrica que las más antiguas. Pero la respuesta es sencilla: y en la actualidad la gran mayoría de estas CPUs, y en especial los de gama alta dedicadas al gaming, poseen unos multiplicadores desbloqueados que sí permiten realizar esta técnica del overclock.

Sin embargo, los resultados que se están registrando a pesar de tener la capacidad de un mayor potencial es que requieren de también una mayor estabilidad para que funcionen de manera correcta. Un elemento que ha ido en detrimento respecto a las versiones anteriores, y que por tanto llegan a producirse una mayor cantidad de errores críticos. Como se suele decir, también es válido en el overclocking, la potencia sin control no sirve de nada.

La importancia de los nodos de procesamiento

Y esto viene producido principalmente por la tipología de los nodos de procesamiento (o litografía) con los que los nuevos modelos han sido fabricados en los últimos tiempos. Para entenderlo mejor, el modelo de la noticia, el Intel Core i7-3770K (en este artículo hablamos de los procesadores intel de 11 generación) posee una litografía de 22 nm (nanómetros) mientras que los modelos actuales rondan únicamente los 7 nm.

Esto se traduce en que en una tipografía más pequeña (un espacio más pequeño) exista una mayor densidad y concentración de transistores y otro elementos. Y esto es bueno, por supuesto, pues incrementa el rendimiento, pero también la temperatura que estos generan, y por tanto existe un mayor riesgo de fundición y errores al overclockear un PC.

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